Utilizando
los métodos hábiles,
por compasión a los seres,
tomaste nacimiento
en el Clan de los Sakyas. Venciste
a los demonios que nadie había
podido vencer.
Rindo homenaje al Rey de los
Sakyas, cuyo Cuerpo tiene el
resplandor de la montaña
dorada.
Habiendo
desarrollado primero la motivación
del Despertar, y completado
las acumulaciones
de mérito y sabiduría,
realizaste en nuestro tiempo
obras muy vastas.
Alabo al Protector de los seres.
Habiendo
realizado el bien de los dioses,
supiste que era el momento de
disciplinar a los hombres.
Descendiendo del estado divino,
viniste al mundo en la forma
de un elefante,
y reconociendo la familia apropiada,
entraste en el seno de Mayadevi.
A Ti, te rindo homenaje.
Luego
de diez meses, naciste como
Hijo de los Sakyas, en el auspicioso
Jardín de Lumbini,
siendo alabado por Brahma e
Indra.
Rindo homenaje al portador de
signos sublimes, establecido
en la Familia de los Bodhisatvas.
En
Anga Magadha, mostraste tu habilidad
en las artes, venciendo a los
soberbios,
con acciones sin igual. Rindo
homenaje al Joven de gran fuerza,
León entre los hombres.
A
fin de actuar de acuerdo a las
normas del mundo, y evitar el
error, te rodeaste de una esposa
y su cortejo. Rindo homenaje
al que gobernó su reino
con sabiduría.
Habiendo
comprobado la vanidad de las
obras del mundo, dejaste tu
hogar, y delante
de la Stupa pura, te conferiste
los votos de renunciamiento.
A Ti, te rindo homenaje.
Pensando
en alcanzar el Despertar a través
del esfuerzo, llevaste al extremo
tu perseverancia
en la ascesis, durante seis
años, a orillas del río
Narayana.
Rindo homenaje al que alcanzó
la excelencia de la meditación.
Para
darle sentido a los esfuerzos
que desarrollaste desde tiempo
sin comienzo, te sentaste inmóvil
bajo el Árbol de la Bodhi
en Magadha. Rindo homenaje al
que llegó al perfecto
Despertar.
Considerando
rápidamente a los seres
en tu inmensa compasión,
pusiste en movimiento
la Rueda del Santo Dharma, en
Benarés y en otros lugares
santos.
Rindo homenaje al que estableció
los Tres Vehículos de
la Enseñanza,
para los que deben ser instruidos.
A
fin de responder al desafío
de los malvados, venciste en
Kormojik a los seis maestros
heréticos
y a Devadatta. Rindo homenaje
al Muni, vencedor del combate.
Gracias
a tus cualidades incomparables
en los tres mundos, manifestaste
grandes milagros en Sravasti.
Los dioses, los hombres y todos
los seres, te hicieron excelentes
ofrendas.
Rindo homenaje al que expandió
la enseñanza.
A
fin de alentar rápidamente
a los indolentes, abandonaste
tu Cuerpo, que es como el Vajra
inmortal, en el lugar puro de
Kushinagar. Rindo homenaje al
que pasó al Más
Allá del Sufrimiento.
Para
disipar todo temor con respecto
al Último Despertar,
y para que los seres del futuro
puedan acumular mérito,
manifestaste numerosas reliquias.
Rindo homenaje al que dejó
las reliquias de su Cuerpo,
que fueron conservadas en ocho
partes.
(
La primera estrofa de esta alabanza
fue compuesta por el Señor
Drikungpa,
las demás son obra del
Maestro Nagarjuna.)
Al nacer, diste siete pasos
en la tierra y dijiste: "Soy
el Sublime en este mundo".
Rindo homenaje al Sabio de esta
epoca.
Primero,
descendiste del cielo Tushita.
Luego en el palacio real, entraste
en el seno de la Reina Maya.
Naciste poderoso en los jardines
de Lumbini. Rindo homenaje al
Vencedor, dios de dioses.
En
la morada real, ocho nodrizas
te cuidaron. De joven, jugaste
y te divertiste junto a los
príncipes Sakyas. En
Kapilavastu, tomaste a Yasodhara
como tu esposa.
Rindo homenaje al que posee
un Cuerpo incomparable en los
tres mundos.
Habiendo
mostrado el disgusto en las
cuatro puertas de la ciudad,
cortaste tu cabellera
delante de la Stupa pura. A
orillas del río Narayana,
practicaste el ascetismo.
Rindo homenaje al que está
libre de los dos velos y de
todo defecto.
En
Rajgir, domaste al elefante
furioso. En Vaisali, un mono
te ofreció miel. En Magadha,
Tú el Muni, te convertiste
realmente en Buda.
Rindo homenaje al que abrasa
el fuego de la omnisciente sabiduría.
En
Benarés, giraste la Rueda
del Dharma. En Sravasti, mostraste
grandes milagros.
En Kushinagar, tu Mente pasó
al Más allá del
sufrimiento.
Rindo homenaje a la Mente vasta
como el espacio.
Sugata,
por la virtud de esta breve
alabanza, dedicada a los actos
del Vencedor,
el Sostenedor de las enseñanzas,
puedan todos los seres igualar
tus actos con sus acciones.
Plegaria
de deseos y buenos auspicios
Tathágata,
que todos los seres tengamos
un cuerpo y un entorno como
el tuyo,
la misma longevidad, y el mismo
campo de manifestación.
Que obtengamos tus sublimes
y excelentes caracteristicas.
Por
el poder de esta alabanza y
de nuestras plegarias, te pido
que en donde vivamos,
pacifiques las enfermedades,
los espíritus dañinos,
la pobreza y las querellas.
¡Pueda
incrementarse el Dharma y todo
lo que es auspicioso!
¡Que todo sea asupicioso
para que los Budas aparezcan
en este mundo.
Que la luz de las enseñanzas
brille como el sol, que los
sostenedores de las enseñanzas
y
sus discípulos se incrementen,
y que sus enseñanzas
permanezcan largo tiempo !.
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