El
Budismo se originó hace
más de 2500 años con la
iluminación (o "despertar")
de Buda
Sakyamuni, nacido
como Siddharta Gautama,
hijo del rey Suddhodana
y principe del Clan de los
Sakyas,
en Kapilavastu, en
la actual frontera indo-nepalesa.
Su rápida propagación por
todo Oriente cimentó las
bases del florecimiento
espiritual y cultural de
casi todos los países de
Asia. Particularmente en
este siglo, su influencia
sobre la filosofía y el
pensamiento occidental,
ha hecho que se lo reconozca
como una de las grandes
religiones de carácter universal
que contempla ante todo,
la superación del sufrimiento
y la posibilidad real de
lograr una felicidad duradera.
La tradición Budista desarrollada
en el Tíbet unió los tres
Ciclos de Enseñanzas transmitidos
por Buda: el Hinayana
o Budismo de la Base; el
Mahayana o Gran Sendero;
y el Vajrayana o
Sendero Adamantino, también
denominado Tantrayana.
El
Hinayana
En
el primer Ciclo de Enseñanzas,
Buda expuso las Cuatro
Nobles Verdades:
-
el sufrimiento de la vida
-
el origen del sufrimiento
-
la cesación del sufrimiento
-
el camino que conduce
a esta cesación.
Dicho
camino, llamado el Óctuple
Noble Sendero , se recorre
gradualmente desarrollando:
- La
comprensión correcta
- El
pensamiento correcto
- La
palabra correcta
- La
acción correcta
- La
actividad correcta
- La
atención correcta
- El
esfuerzo correcto
- La
meditación correcta.
El
Mahayana
En
el Segundo Ciclo de Enseñanzas,
denominado Mahayana,
se proponen las Seis
Paramitas o Virtudes Trascendentes:
la generosidad, el comportamiento
ético, la paciencia, la
energía entusiasta, la concentración
y la Sabiduría. A través
de ellas, el practicante
sincero, podrá acceder al
estado de Buda, el estado
de conciencia plenamente
despierto. Dado que todos
los seres poseen la "potencialidad
para la iluminación", el
Mahayana no se limita a
designar exclusivamente
a un personaje histórico
como Buda Sakyamuni, sino
a todos aquellos que realizan
la plenitud del ser humano,
la solidaridad y compasión
universales que caracterizan
a todos los Budas del pasado,
del presente y del futuro.
El Maestro Nagarjuna
señala que, puesto que
todos los fenómenos son
producidos por causas interrelacionadas,
no existe ningún fenómeno
que tenga existencia independiente.
De esta manera se enseña
el principio de la Vacuidad,
la naturaleza esencial de
nuestra mente, que es como
el espacio ilimitado, indivisible,
indestructible e inmutable.
Sus características esenciales
son la claridad de la conciencia,
la sabiduría y la felicidad
permanente.
El
Vajrayana o Sendero Tántrico
El
Vajrayana, es el Tercer
Ciclo de Enseñanzas
impartido por el Señor Buda.
Fue introducido de la India
al Tíbet hacia el siglo
VIII por el Gran Maestro
Padmasambhava, considerado
el iniciador del Linaje
de sucesión de los Lamas
en los países del Himalaya.
Reúne todos los niveles
de enseñanzas del Budismo,
desarrollando particularmente
una notable variedad de
técnicas de meditación.
Dichas técnicas incluyen
visualizaciones, recitación
de plegarias, mantras, y
ponen especial atención
en el desarrollo de la compasión
y la sabiduría.
Desde principios de siglo
las enseñanzas budistas
comenzaron a atraer a numerosos
eruditos occidentales pero
es particularmente, a partir
de la segunda mitad del
siglo XX, que los occidentales
se han interesado por la
práctica de estas enseñanzas.
Invitando en muchos casos
a importantes maestros a
establecerse y enseñar en
países de Europa, Norte
y Sud América. El Budismo
Tibetano se abre a Occidente
a mediados de los años '60
con la venida de notables
maestros, siendo uno de
los primeros en viajar a
Europa, S.E Kyabje Kalu
Rinpoche quien alentado
por S.S. el 16º Karmapa
y S. S. el actual 14º Dalai
Lama, Tenzin Gyamtso, desarrolló
durante muchos años una
actividad incesante en beneficio
de todos los seres.
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